En medio de tanta corrupción y dislate, no hay a quién votar

El mosaico político, en exposición permanente ante nuestros ojos, no es ninguna obra de arte, salvo para ser expuesta en Arco o en alguna de las salas suscritas a los esperpentos, para deleite de ignorantes y snobs, que avalan y aplauden la corrupción del arte, una de las manifestaciones humanas que pone a prueba nuestra sensibilidad, alejándonos de la barbarie. El arte del creador se muestra estos días en las mimosas que invaden los montes gallegos, dando un toque de amarilla luminosidad, en medio del paisaje desnudo, neblinoso y triste. Mientras tanto, nuestros políticos, aquejados de su psicopatía crónica, tiran los dados a ver si hay suerte con la jugada y el pueblo traga con la estrategia, cuando no mentira calculada.

La sociedad española anda huérfana de políticos decentes, sin alternativas, sin la confianza de poder prestar el voto por un tiempo, a ver si esto mejora. La esperanza que en sus inicios fue Vox, se diluye ante la falta de iniciativas, liderazgo, y quizá de creatividad. Soy consciente, porque lo sufrí, del veto y guerra que el PP le hizo en todas las campañas, pero las quejas valen de poco. A muchos simpatizantes tampoco les pareció acertado el fichaje de Carmen Lomana, pues el sentido común del votante de este perfil le impide votar como candidata al Senado a una maestra del “fotocol” que colecciona alta costura y es la quintaesencia de la frivolidad.

El resto de los partidos merece poco crédito. Quieren medrar a costa de la incertidumbre y ni siquiera disimulan sus ansias de poder: unos por mantenerse a toda costa, aunque sea destruyendo la respetabilidad de las instituciones del Estado, y otros por llegar al soñado sillón de la Moncloa.

De Podemos, o Pudimos, como algunos les llaman ya, poco hay que decir. Los socialistas, aparte de ser expertos en prácticas de corrupción, son la gran amenaza laicista –nada que ver con la generación González-Guerra—, pero, al menos, son transparentes y anuncian sus disparates para España –persecución a la Iglesia incluida—, arropados por esos míticos, aunque falaces, cien años de honradez. Sánchez es otro Zapatero, aunque peor aún, que si llega a gobernar, se va a encontrar colocados muchos ladrillos de la nueva estructura del nuevo Estado, a la que contribuyó, como buen alumno aventajado de los del mandil, Rajoy y sus palmeros allegados, una vez enviados los purgados al paro o a la cárcel. Lo del PP no tiene nombre. Si son ciertas todas las noticias sobre su implicación en el golpe de estado de Cataluña, la división del CNI por el tema del comunicado de la CIA sobre los atentados de Barcelona y Cambrils, amén de toda la corrupción institucional que medio está saliendo a la luz, con independencia de la Gurtel, nos preguntamos cómo es posible que aún pretendan seguir gobernando. Y si Cifuentes es lo más loable del PP, y el futuro ¡bendito sea Dios!

Entre tanta corrupción e incertidumbre, Ciudadanos sube como la espuma. Es cierto que es un partido joven que muchos ven como alternativa y sin pasado de qué avergonzarse y no está implicado en ningún caso de corrupción económica. Ahora bien, la corrupción moral es mucho más destructiva que la corrupción económica. Por ejemplo, la ley de memoria histórica que están proponiendo, que prohíbe tener en casa material franquista, que obliga a derribar cruces, que impide que los niños entren en clase con la señal de la ceniza en la frente –ocurrió el miércoles de ceniza en un centro escolar—, y que enseña la historia de manera tergiversada, presentando a Franco como un monstruo, convirtiéndola en una mentira, también es corrupción. Manipular las ideas con fines interesados es corrupción. Impedir que se hable de ciertos hechos es corrupción. Y aquí es donde Ciudadanos puede quedar retratado. Yo les aconsejaría que en lugar aprender de memoria los argumentarios que elaboran cada día sus gabinetes de prensa, se tomen el trabajo de analizar nuestro pasado. Es la única manera de afrontar el presente con dignidad y objetividad, más allá de rencillas, odios y venganzas.

Otro de los grandes hándicaps de Ciudadanos es su desprecio por los bebés en gestación, defendiendo su muerte y eliminación según convenga, como también su tendencia –creo que muy poco meditada—a la defensa de la maternidad subrogada. Les aconsejo leer los estudios científicos sobre la conexión energética entre la mamá y el bebé durante el tiempo de gestación, los momentos después del nacimiento y los meses posteriores. Quizá sea pedirles demasiado, pero ahí queda. Esto también es política. El alma de la gente tiene derecho a ser protegida políticamente. La economía se irá resolviendo al son de la música de los mercados.

¿Hay que decir, entonces, que los políticos son todos iguales, como reza la manida frase? Pues sí, y no, pues incluso en la maldad hay grados. Sin embargo, todos confluyen en un punto común en la cúspide de la pirámide. Hay que resaltar la conexión entre Podemos y el Club Bilderberg, según la periodista Cristina Martín Jiménez. Albert Rivera, Soraya Sáez de Santamaría y María Dolores de Cospedal son personajes Bilderberg y Pedro Sánchez también fue invitado. Todos, de una manera u otra, forman parte de los planes siniestros de este club oscuro. ¿Quiere decir esto que les han sido comunicados secretos de alto nivel? Ni mucho menos. A estas reuniones no se acude a debatir, sino a escuchar y a recibir órdenes para consolidar un tipo de sociedad, con valores alternativos, un nuevo régimen, un Nuevo Orden Mundial. Y en este NOM, uno de los cometidos es el cambio de la estructura social, que pasa por la destrucción de la familia tradicional y el fomento de la antirreligiosidad, o mejor dicho, el anticristianismo; todo esto, disfrazado de estado laico. La mochila está repleta de órdenes y principios que se están cumpliendo. Como anécdota, nuestros telediarios pueden dar la noticia del inicio de la fiesta del Año Nuevo chino, del Ramadán, del solsticio, pero nada sobre el miércoles de ceniza, que indica el comienzo de la Cuaresma. La manipulación está más que clara. Por cierto, tengo un montón de ejemplares de ABC que heredé de mi tía, con noticias y fotos de Franco. ¡Soy una delincuente no rehabilitable, y a mucha honra!

Esta entrada fue publicada en Acceso a Mis artículos y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.