Los enemigos de España en el gobierno

Tenemos a los enemigos de España instalados en el gobierno. A pesar de haber entrado por asalto, tras una trama que se ha ido descubriendo, se mueven como si tuvieran el voto mayoritario de los españoles. Ni siquiera disimulan sus ansias de instaurar una dictadura encubierta y hacer una España a su medida radical. Siguen con la nostalgia y el resentimiento de haber perdido la guerra, y no perdonan a los vencedores, como mi padre que luchó en el bando nacional y era de Falange.

El reciente gabinete sanchista ha empezado a quitarse la careta. Y es que los golpistas catalanes presionan y chantajean. ¿Alguien había creído que no había pacto? En el primer consejo de Ministros los socialistas desbloquearon las cuantas de la Generalidad, que no tiene nada que ver con el 155, como dicen por ahí, sino con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), bloqueado en septiembre de 2017. Los golpistas  recuperan el control de sus tarjetas de crédito con cargo al fondo, es decir a nuestro cargo; y podrán seguir gastando a manos llenas el dinero de la España que odian en su asqueroso “procés”, y continuar sembrando el odio y la violencia a través de sus medios de comunicación y asociaciones afines, cosa que llevan haciendo desde siempre. Pero llenarles la boca de billetes no les impide seguir vociferando y exigiendo. La CUP urge al xenófobo y antiespañol Torra volver a la unilateralidad, es decir, a la república independiente. ¿Nos habíamos creído otra cosa?

Hoy, la protagonista del telediario fue la “filoindependentista”, digámoslo así, Maritxel Batet, la ministra de Política Territorial. Dijo sin el menor rubor y sabiendo que su banda enemiga tiene ahora el poder, que la reforma  de la Constitución es “urgente, viable y deseable”. Claro, es “urgente” porque hay que calmar al monstruo catalán que lleva meses, años, vampirizando a los españoles. Y ahora hay que resolverles el problema, no vaya a ser que la emprendan con Sánchez y le salga mal el plan. Es “deseable” por los que odian a España, que son minoría. ¿Pero, y si preguntamos al resto, a ver qué dice? La inefable ministra ya nos había dicho ayer que había que revertir “un camino que ha llevado a un callejón sin salida en Cataluña”. Pues chica, ya conocéis el camino de vuelta. Está bien claro: que los ilegales vuelvan a la legalidad y que a los golpistas se les condene y que sirva de ejemplo para que ningún independentista vuelva a delinquir. Y ya puestos, que se ilegalicen las organizaciones que movilizan a las masas para agredir a las fuerzas del orden, acosar a jueces, quemar banderas, cortar carreteras, poner a los niños de escudo, e ir contra el Estado. No estaría de más ilegalizar a los partidos políticos que llevan en su ideario la ruptura de la unidad nacional.

A esta ministra la recordaba, sobre todo, por hacer comparsa con los extremistas Rufián y Tardá, y montar numeritos en el Congreso. En más de una ocasión, la presidenta Ana Pastor tuvo que llamarle la atención por hablar en catalán, y pedirle que utilizara la lengua común a todos. Ella, sin el más mínimo respeto a la institución, le contestó que tenía allí la traducción, y siguió a lo suyo.

Sánchez tiene previsto reunirse con Torra, en breve. Y conociendo el percal, me estoy imaginando lo peor. Le va a prometer abrir el melón de la Constitución y, al más puro estilo Zapatero, hacer todas las reformas para que Cataluña, o mejor dicho, la secta de los independentistas/golpistas, pueda conseguir materializar sus aspiraciones y concretar sus mitos. También creo que le va a pedir un poco de paciencia, y tiempo para poder engatusar a los españoles con unas cuantas promesas de esas que llegan al corazón “y al bolsillo” y así  ganar las elecciones, que convocará, claro está, tan pronto los sondeos les sean favorables. Creo que el plan es ese. Pero, conociendo su estrategia, en nosotros está no creer ni una palabra. Este gobierno de casting le va a causar a España daños irreparables, mucho más que el de Zapatero, que nos hundió en la miseria económica y moral. En nuestra mano está evitarlo.

Publicado en Acceso a Mis artículos | Etiquetado , , , , , , | Comentarios desactivados

El gobierno de las mujeres-cuota de Pedro Sánchez

Lo digo claro. No me gusta el gobierno de Sánchez. Nada. No defiendo ni las paridades ni las cuotas, y este es un marcado gobierno de cuotas. Son mujeres cuota, mujeres usadas para crear un efecto como hizo ZP en su día. No le doy los cien días, ni siquiera diez. Me sorprende la papanatería de tanto comunicador y periodista boquiabierto ante el elenco socialista, ista, ista. No salen de su asombro, y el deslumbre les impide ver el paisaje dibujado a toda prisa, con marionetas para una función no sabemos si única o de sesión continua. Nos hemos hecho tan frívolos que hemos perdido el discernimiento y el sentir del orden de las cosas. Vivimos en una sociedad ramplona que se deja llevar por la emoción del momento que genera la tendencia y el gesto. Todo es imagen hoy, todo escenificación, todo apariencia, todo mentira aderezada con efectos especiales para indoctrinar y manipular a una masa indolente dispuesta siempre a oír la mentira mejor contada. El viento se llevó nuestros valores esenciales; esos que nos dan categoría de buenas personas. Si no los recuperamos estamos perdidos como sociedad.mujeres cuota

Sánchez y su mago de cabecera, Iván Redondo, hace tiempo que diseñan la emboscada, el asalto a la Moncloa, el golpe de Estado. Por eso fue todo tan rápido y en cuestión de solo unas horas se lanzaron los paracaidistas. Cuando vi al nuevo presidente, con su traje bien cortado y corbata oscura presentar ante la prensa la lista de ministros no podía dejar de ver la gran jugada de la masonería internacional, representada estos días por el Club Bilderberg, su pantalla más visible. Por cierto, en esta reunión de Turín se encuentra Albert Ribera y Soraya Sáez de Santamaría que, según me cuentan, no estaba invitada y consiguió arrebatarle la invitación a Pablo Casado, que sí lo estaba.

Hay que  reconocer que el marketing les funcionó y les está funcionando bien, tan bien como para embobar a tontos y a listos. ¡Cuánta papanatería! Las televisiones están en un orgasmo continuo repartiendo elogios sobre las bondades de los protagonistas del gran teatro de Sánchez. Y la pobre gente, desprotegida en el salón de su casa, traga sin masticar discursos y opiniones sobre las excelencias de los personajes que ahora ocupan los escaños preferenciales. La pobre gente, acostumbrada a analizar el casting de Gran hermano VIP y de Supervivientes, cree que la vida real es un programa de tele, un reality, y así nos luce el pelo. Porque, los nuevos ministros, de ambos sexos, quizá no merezcan tanto parabién si conocemos algunas de sus andanzas y orígenes y, sobre todo, sus ideas. Los integrantes de un Ejecutivo son importantes, no cabe duda, pero lo esencial es la idea que van a defender y tratar de implantar para el bien de la sociedad. Y lo que vemos no es precisamente bueno. Se ha dejado de hablar del gobierno Frankenstein, pero a mí sí me parece que eso es un experimento, una especie de feria de muestras, un programa de campaña electoral para enderezar la intención de voto en las encuestas y convocar elecciones, con muchas, muchísimas promesas e incluso presupuestos propios para la legislatura próxima. Pero, ¡ojo!, eso no quiere decir que no vayan a hacer cosas que nos helarán el corazón, como le dijo la víctima del terrorismo al vasco.

Todos se sorprenden de que no haya incluido a Podemos en el gobierno para poner en práctica sus políticas más radicales, laicistas, vengativas, de revancha antifranquista, de género, de LGTB hasta extremos surrealistas que incluso los propios colectivos rechazan. Pero es que Sánchez es podemita total, radical y además tan falso, que no tiene inconveniente en envolverse en una bandera española o en jurar que es Napoleón si eso beneficia sus intereses. No nos engañemos. El equipo de Sánchez es anticristiano declarado, con odio feroz a la cruz y a lo que representa. Está claro que a Sánchez prefiere la cruz invertida, la escuadra y el mandil.

De algunos ministros conozco muy poco, pero algunos tienen un pasado lo suficientemente claro como para hacer un juicio. A lo mejor se han convertido al bien y nos equivocamos. La fiscal Dolores Delgado, en concreto, sabemos que no solo es de izquierdas sino sectaria, laicista, íntima amiga de Baltasar Garzón, amiga y cómplice del magistrado Prada, que fue quien coló la frase lapidaria contra el PP que no procedía puesto que no se juzgaba al PP sino la financiación irregular de dos ayuntamientos. Amiga también y compañera de caza de Bermejo, aquel ministro de las bajantes. A ella le toca nombrar nuevo fiscal, y como no podía ser de otra manera seguro que designa a un progre de esos del derecho alternativo, que se posiciona siempre del lado del malo, del asesino, del golpista, ¡y a las víctimas, que les den! ¡Es un peligro, como quiera que se mire! La fiscal Dolores también tiene fijación con esa cosa esperpéntica llamada ley de memoria histórica. Tienen el odio incrustado y la sed de venganza no les deja vivir. Curiosamente, el día que se estrenaba Pedro Sánchez una buldócer derribaba la cruz de Vall d’ Uixo, mientras los vecinos lloraban y decían: “Si es Jesucristo; eso no molesta a nadie”. Ahí está el quid. Lo que molesta a toda esta pléyade masónica que se dispersa como la avispa asesina es Jesucristo. Yo propongo que la ley de memoria histórica incluya los crímenes del Frente Popular, anteriores a Franco, y los episodios de las checas de Madrid y Paracuellos.

A todo el mundo se le cae la baba con Nadia Calviño, que, por cierto, estéticamente recuerda mucho a Margaret Thatcher. Como tiene un altísimo puesto en Europa los analistas la han canonizado saltándose la “positio supervirtutibus”. Creo que estamos un poco locos y digo una vez más que vivimos de las apariencias. No dudo de su profesionalidad y logros en sus carreras, pero es que tener un título, dos o tres, o un doctorado, o dos o tres, no garantiza ser buenas personas dignas de estar al frente de un país. Es más fácil tener un doctorado que ser buena persona. Para saber si Calviño, Delgado, Rivero, Borrell o el resto de componentes del gobierno dan la talla como buenas personas, solo tenemos que preguntarles por la ley de “muerte indigna”, que Pedro Sánchez ha prometido implantar, cuya práctica “in vivo” puso el infausto y finado doctor Montes, en cuyas urgencias del Severo Ochoa de Leganés se sedaba a los viejos en el box.

En cuanto a Pedro Duque, yo no sé si sabe dónde se mete. Comprendo que ser ministro es muy tentador, pero eso lo convierte en cómplice. ¿Está de acuerdo el astronauta en que a los niños con algún defecto o imperfección se les sentencie a muerte? ¿Sabe Pedro Duque lo que es el cribado prenatal? Se lo digo: eliminar a los niños imperfectos; como se hacía en el nazismo. Cuando se acepta formar parte de un equipo hay que conocer bien la ideología. Sé que esto suena como fuera de lugar, como si en este momento no tocara, pero si toca. Siempre toca cuando se trata de defender la vida. Pedro Duque también siente aversión hacia la homeopatía y a otras alternativas de sanación, que él no duda en unirse a la corriente y denominar seudociencias. ¡Pues vaya esperanza innovadora! Debería conocer lo que dicen los médicos, que al mismo tiempo han estudiado la mecánica cuántica, sobre nuestros cuerpos energéticos y su relación con el todo. La evolución de la medicina integrativa va por ahí, pero Duque parece que está en la luna.

Se ve que Sánchez tenía ganas de llegar a la Moncloa. Le parecían pocos los ministerios y tuvo que crear tres carteras más y, a mayores, un observatorio sobre la pobreza infantil. Ya sé que no es políticamente correcto decirlo, pero me parece indignante querer hacer ver al mundo que en España hay pobreza infantil. Pero es un gesto que vende, y de eso se trata. Siempre me llama la atención que a la izquierda le preocupen tanto los niños y, en cambio, no tenga inconveniente en eliminarlos antes de nacer, en los tanques de los aborteros e incluso que reivindiquen que el Estado costee esos crímenes nefandos con el dinero de los contribuyentes. Y puestos a crear ministerios, porque “el dinero público no es de nadie”, frase para la posteridad de la que es hoy su vicepresidenta, Carmen Calvo, podían haber creado la cartera de Alta Costura y haber puesto al frente a Naomi Campbell, que tiene más seguidores tuiteros que Màxim Huerta.

Dicen que los experimentos, solo con gaseosa. El de Sánchez está en marcha. De momento, las concesiones a los golpistas ya han empezado. Acaba de desbloquear las cuentas de la Generalidad para que puedan seguir gastando en el “procés”, como siempre y nutrir a la venenosa cadena separatista TV3, a la que acaban de inyectarle veinte millones de euros. Lo malo es que los caprichos y las paranoias de los catalanes las pagamos todos.

 

 

Publicado en Acceso a Mis artículos | Etiquetado , , , , , , | Comentarios desactivados

Pedro Sánchez inicia la quinta etapa de Zapatero

Así es. Esta es la quinta desde el 14M del 2004. Ahora, con los comunistas radicales, los golpistas y los defensores de la ETA más cerca que nunca, al menos visiblemente. Iremos hablando de esto en los próximos meses fijándonos en lo aparente y también en lo que hay detrás y que nunca nos van a contar los medios.

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez cuenta con los apoyos de los comunistas de Podemos, los independentistas golpistas de Cataluña y los defensores e ideólogos de la banda terrorista ETA.

En mi artículo anterior daba por hecho que la moción de censura presentada por Pedro Sánchez no prosperaría porque el PNV iba a mantenerse “fiel” al gobierno tras haberlo apoyado en los presupuestos. Deduje que el pack incluía, por lógica, no entrar al trapo de Sánchez obligándole a tomar la dirección de la Moncloa por vías más dignas, como unas elecciones generales, dejando a un lado atajos que si bien están contemplados en la Constitución, no son del todo honrosos. Teóricamente, las mociones de censura son constructivas, y en este caso no lo es. Parece que los socialistas no son capaces de llegar al poder a través de los votos tranquilos y reposados de los ciudadanos. Digo tranquilos y reposados porque hay que recordar cómo llegó Zapatero “el presidente por accidente”, después del 11M, tras dos días de manipulación mediática de mentiras –aún no aclaradas— y asaltos a las sedes del PP. Hay que recordar también que Zapatero ganó sus segundas elecciones después de que ETA asesinara a uno de los suyos. Y como hay que ir desempolvando la hemeroteca, pues vienen tiempos locos de sinrazón, ocurrencias y maldades al estilo ZP, pero aumentado, he aquí lo que el periodista Joan Valls publicaba el 23 de enero de 2008, cuando faltaban dos meses para los comicios que darían la segunda victoria a Zapatero, y que titulaba  “La ETA frente al 9M”, en el que se preguntaba cuál sería la estrategia de la banda terrorista durante la campaña electoral. Muchos lo habíamos pensado, pero Valls se atrevió a escribirlo. El análisis no tiene desperdicio: “Si a la ETA le interesa prolongar el desgobierno surgido del 11M, habría que temer su irrupción en la campaña electoral con un atentado contra políticos. No se trataría de un atentado indiscriminado al estilo de la T4, sino del asesinato de un miembro del partido socialista”. Un político socialista que no gozara de protección, auguraba Valls. Y continuaba: “Eso, siguiendo el paradigma terrorista, presentaría al PSOE como enemigo declarado de la banda y eliminaría de la retina de los votantes la idea de que Rodríguez Zapatero ha estado dialogando con los asesinos durante parte de la legislatura. Hablamos de lógica terrorista pura y dura. […] En la lógica terrorista, equivaldría a la acción, y la reacción vendría poco después en forma de apoyo electoral al PSOE. Por ello, y dado que nos encontramos a las puertas de una generales decisivas para los terroristas, es imprescindible que todos los políticos españoles extremen las medidas de seguridad”. Curiosamente, y fatalmente por partida doble, las cosas ocurrieron tal cual. El mártir fue Isaías Carrasco, un pobre concejal de Mondragón, en efecto, no protegido. Su sangre y las palabras y lágrimas de su hija Sandra inclinaron la balanza hacia los socialistas. ¡Otra vez la manipulación de las masas a través del dolor!

En esta ocasión, no ha habido muerto real, aunque sí metafórico. El cadáver de Rajoy presidente ya está enterrado sin que doblaran por él las campanas. Fue tan rápido que, visto y no visto. Muchos esperábamos este momento, pero no así. Hubiéramos preferido que el pueblo diera su veredicto en unas elecciones, anticipadas o no.

El sillón lo ocupará durante los próximos meses un ambicioso Pedro Sánchez, vigilado de cerca y presionado por la horda podemita y demás calaña golpista y filoetarra, con quienes mantiene pactos secretos inconfesables. Son los nuevos pactos de la Moncloa 2018, para arruinar a España y servir a intereses dirigidos desde las sombras del mal, los amos del mundo, instigadores del Nuevo Orden Mundial. Hablaremos de esto.

Ahora bien, que Sánchez es un trepa, además de irresponsable, era sabido. Como también lo es que quien nos trajo todo esto fue un Mariano Rajoy que no solo no cumplió su plan de campaña –por el que le votaron once millones de españoles— sino que continuó las políticas de Zapatero llevándolas al extremo. El resultado es una España desencajada y fragmentada, con una masa social radicalizada en el peor de los sentidos. Un Mariano Rajoy que sacó del PP a todos los que no se ajustaban a la nueva línea progre, que rescató a las cajas de ahorros de los políticos con nuestro dinero, que eliminó el derecho a la justicia con el polémico “tasazo”, que no fue capaz de dar marcha atrás a las leyes zapateriles laicistas e injustas que tanto había criticado en la oposición, como la del aborto, la discriminatoria, inconstitucional y esperpéntica Ley de Violencia de género, o la no menos manipuladora Ley de Memoria histórica, redactada para imponer ideas falsas y mentiras, y borrar los crímenes de la izquierda.  Eso sí que es una ley mordaza. Voy a dar una pincelada sobre un tema que siempre me llenó de pasmo y de espanto, porque es escandaloso. Se trata del gran atraco al Banco de España, perpetrado por  los socialistas, esos que presumen de los “cien años de honradez”. El hecho tuvo lugar la madrugada del 14 de septiembre de 1936. El presidente era entonces Largo Caballero, que había llegado al poder tras ganar unas elecciones de manera ilegal, falsificando el recuento. Un grupo de cerrajeros, sindicalistas y pistoleros de la Motorizada [la guardia personal del líder del PSOE Indalecio Prieto, que dos meses antes había asesinado a Calvo Sotelo] asaltaron el Banco de España, el mismo que hoy vemos en la plaza de la Cibeles. El asalto se hizo por orden del ministro de Hacienda, del PSOE, Juan Negrín. Robaron las que eran consideradas como las terceras o las cuartas reservas de oro del planeta. Un mes después, estos cientos de toneladas de oro salieron en barcos soviéticos rumbo a Odesa. Stalin se quedó con todo. ¿Cuántos españoles saben esto? ¡Cómo va a querer la izquierda que se conozcan sus vergüenzas! Por eso tienen que prohibir por ley que se hable de ello, so pena de multa e incluso cárcel. Lo lamentable es que Mariano Rajoy sea cómplice de la infamia. Lo peor del PP no es haber robado o haberse financiado ilegalmente, sino haber traicionado y arruinado nuestros valores.

Volviendo al tema de la moción de censura, confieso que sigo consternada y sin entender cómo se gestó la operación, aunque vislumbro quién mueve los hilos de todo esto. El catedrático Carlos Ruiz Miguel escribe en Periodista Digital que, posiblemente, se trate de un acuerdo previo entre PP y PSOE para gobernar media legislatura cada uno. Pone el ejemplo de Israel en 1984, donde se dio esta situación y se pactó que Simon Peres gobernara el primer periodo, e Isaac Shamir el segundo. Pero en este caso, el acuerdo se hizo público. A mí no me encaja que haya habido pacto entre Partido Popular y Partido Socialista, por varias razones, que no voy a exponer ahora.

Hay muchas claves que se me escapan. Como a casi todos, porque hay que ver cuánto fabulamos los periodistas. Sin embargo, acostumbrada a ir más allá de los hechos y a fijarme en los autores de la obra y en el tramoyista, que es quien diseña los escenarios que los espectadores ven desde sus butacas, no dejo de pensar en “los amos del mundo” y en el plan que tienen para Europa, a la luz de cómo se está desarrollando todo. Los datos del Ibex y la prima de riesgo –contra todo pronóstico—son indicadores de que hay contentura en las cúpulas. Es pronto para sacar conclusiones, pero todo apunta a que se está decorando el plató para un experimento político-social para la vieja Europa. A los racionalistas dogmáticos me permito recomendarles la lectura de los Protocolos de los sabios de Sión, ya saben, esa obra “falsa”, escrita hace más de un siglo que pinta con exactitud el mosaico de nuestra realidad actual. Quizá también deban darle un repaso al Plan Kalergui, que augura una invasión de gente sin cultura para hacer de Europa una sociedad distinta: “crear una raza mestiza pasiva, indolente y manipulable, de menor inteligencia, sin capacidad para organizarse y rebelarse, por lo cual ni se darían cuenta de que estaban siendo esclavos”. Esto, de facto, se está produciendo. En algunos puntos de nuestro continente funciona la sharia, y lo que es peor, gente enemiga de España y de su bandera y tradiciones están instalados ya en nuestros ayuntamientos, como la perseguidora de policías, Rommy Arce  más todos los Pisarellos y Echeniques, que mejor se iban a sus países a dar la tabarra. Pero, claro, allí no los quieren.

No me atrevo a augurar, porque es difícil concretar los tiempos, pero preparémonos para ver disparates, uno tras otro. Nos espera una travesía del desierto de casi dos años, marcada por un tiempo convulso de incertidumbre, desorden y manipulación. Sánchez quiere ganar en las urnas y para ello, aparte de sus radicales que odian a España, va a necesitar los votos de los topmanta, okupas y demás ilegales que Carmena propuso para trabajar en la construcción. La campaña para el 2020 ha comenzado. No sabemos si va a incluir a Podemos en el gobierno, aunque es de esperar que le pague el rédito, si no quiere tenerlo en contra. Aunque, analizado desde otro punto, el distanciamiento del terrateniente de Villa Tinaja podría beneficiar a Sánchez y darle el halo de hombre de Estado que hoy no tiene. Así las cosas, veo más fácil que continúen los acuerdos con el PP, pero no deja de ser un pensamiento en voz alta.

La única esperanza, de momento, es la gente buena que no quiere estos esperpentos y ya está tomando conciencia. Me preguntan a menudo qué hacer, dado que los amos del mundo son los que ostentan el poder y nos tienen en su agenda. Es cierto, y no les falta razón; pero creo que no es lo mismo dejarse engañar por su buenismo y recibirlos con los brazos abiertos que descubrir su treta y ofrecer resistencia. Hoy más que nunca es necesario combatir. Hay que echar de España al siniestro George Soros, que a través de sus fundaciones Open Society financia desde la sombra el golpe de Estado catalán y otros planes nefastos para la humanidad. Esto no es conspiranoia, sino realidad pura y dura. Sebastian Kurz, el jovencísimo líder austriaco, lo acusó de intentar desestabilizar la democracia en el país y le dio un plazo para irse de Austria. ¡Ay, si cundiera el ejemplo!

El deseo que lanzo al cielo es que la pesadilla de estos meses pase cuanto antes y que, en este tiempo, la sociedad civil luche y mantenga viva la esperanza de tiempos mejores. Y hablando del cielo, que se prepare la Iglesia y vaya habilitado sus catacumbas. Sánchez es un “dioclecianín” de nuestros días de dictadura laicista global. Pero avisó. Y el que avisa no es traidor. Así que, preparados.

 

 

Publicado en Acceso a Mis artículos | Etiquetado , , , , , , , , , , | Comentarios desactivados

¿El peor momento después de la Guerra Civil?

Mariano Rajoy se disponía a pasar un fin de semana tranquilo, pero el hombre propone y Dios dispone; en este caso el diablo. Pedro Sánchez, deseoso de llevar el alma del Presidente al infierno más ardiente lo acaba de enviar al purgatorio de una moción de censura, un remedo de aquella operación Frankenstein de hace dos años, que demolió el partido al considerar que una alternativa PSOE-Podemos, con toda la ralea independentista filoetarra, los hundiría en la miseria llevándolos a mínimos históricos, por mucho que Jordi Sevilla siga sosteniendo que nunca hubo tal operación. Sin embargo, ahora Sánchez cuenta con luz verde para asaltar el palacio de la Moncloa. Asaltar, sí. Es un golpe de Estado en toda regla, sin rifles ni bombas, pero con las armas de la ambición y la mentira. Un golpe porque es la única forma de alcanzar el sillón de presidente, ya que los votos no le dan para tanto. No se entiendan estas palabras como un apoyo al PP, nada de eso, pero no por la sentencia de Gurtel que, más o menos ya se esperaba. No seamos hipócritas. Es un secreto a voces que determinadas empresas de renombre “negocian” con el gobierno de turno la adjudicación de sus obras. Les da igual que se llamen PP o PSOE. Que le pregunten a los Villar Mir y demás directores y presidentes de las UTEs. Es archisabido que así se financian los partidos. ¡Pero al que lo pillan en las patatas…! Por tanto, no vamos a llevarnos las manos a la cabeza porque el presidente haya mentido en su declaración o porque el PP tenga una caja B.

Rajoy tiene que irse sí o sí, y al decir Rajoy me refiero a toda la cúpula: por higiene política, por ética, por sentido común, por generosidad, si me apuran, para no acabar con un partido, donde hay mucha gente de bien. Y eso me consta.

Nuestra decepción con Rajoy es –lo hemos dicho y escrito hasta la saciedad—por hacer seguidismo de Zapatero; por opositar al título de peor presidente de España y el que mayor número de decepcionados ha cosechado, por sus traiciones. Y lo más grave, lo que no le podemos perdonar como presidente es el modo de gestionar el problema de Cataluña, el haber colaborado con el golpe, según algunas fuentes, el haber ninguneado a nuestras fuerzas del orden, el no haber aplicado el 155 como Dios manda. Los españoles nos sentimos huérfanos, a expensas de los que queman banderas, vulneran la ley y la Constitución y luego huyen a Europa como si nada. ¡Tengo material para varios tomos! Ahora bien, dicho esto, Rajoy debe irse tras someterse al voto de los ciudadanos en las urnas. Es cierto que la moción de censura es un instrumento parlamentario de las democracias, con fines constructivos, para presentar un gobierno alternativo. Pero da miedo imaginar un gobierno alternativo con Sánchez, que es marxista-leninista, con Podemos, más toda la caterva de independentistas golpistas y filoetarras, defensores de asesinos, defensores de los agresores a la Guardia Civil, en contra de los jueces, en fin, con toda esta pléyade de descerebrados empeñados en vivir en un mundo al revés, a la sombra del mal. ¡Menudas ganas tienen estos de meterle mano a la cosa!

Sí, da miedo. Este momento es quizá el más peligroso después de la Guerra Civil. Yo así lo veo, pero, por otro lado, quizá en el problema esté implícita la solución; no por el hecho de desbancar a Rajoy y a todo su equipo de ineptos obedientes durmientes, sino porque la patulea izquierdista con sus desatinos y ocurrencias quizá haga reaccionar a los votantes en las próximas elecciones. Es una buena oportunidad para que Rivera acabe de consolidarse –si no cae en meteduras de pata excesivas—y, sobre todo, para que Vox despegue –la necesidad crea el órgano— y empiece a poner orden, como lo está haciendo en el procés. Sin poner la mano en el fuego por nadie, hay que reconocer que, de facto, es el único partido que está defendiendo a España frente a los golpistas. Esto bien merece una recompensa, y no el veto permanente al que es sometido por parte del hasta ahora todopoderoso Partido Popular.

De modo que, puestas así las cosas, aun dentro del mal trago de ver a don Noesno de presidente y al coletas de Villa Tinaja de vicepresidente quizá, albergamos la esperanza de que pueda ser un revulsivo. Aunque también pudiera ocurrir todo lo contrario. No hay que olvidar que Zapatero, a pesar de los desaguisados, fue reelegido y lo tumbaron no las leyes de memoria histórica, ni las de género, ni la legalización de ilegales, ni los pactos con Eta, ni el estatut. Lo tumbó la crisis económica y aquella famosa carta con remite alemán. La ciudadanía es frágil e incoherente, aunque a veces tenga sus momentos de lucidez. Pero viendo a Carmena y a su equipo, ineptos, nepotistas y casi todos imputados, ¡que eso es muy grave!, se puede augurar cualquier cosa. Y como son los dueños de los medios, porque de eso se encargó el actual gobierno, pues ¡hala, a despotricar y a contar mentiras!

Pero pudiera ser que la moción de censura no fuera adelante. Depende ¡una vez más! de los votos del PNV, siempre en todas las salsas. Racionalmente, cabe pensar que si acaban de votar unos presupuestos es para seguir apoyando al gobierno el resto de legislatura o, en su defecto, hasta que el presidente disuelva las cámaras. Pero fiarse de estos recogedores de nueces es de ingenuos, y en política, cabe ser trilero –de hecho, todos lo son—, pero no ingenuos. Veremos.

También cabe la posibilidad –y es lo más probable— de que hubiera un acuerdo previo entre Urcullu y Rajoy de no apoyar una “inminente” moción de censura de los socialistas, muy previsible, no por el fallo de la sentencia de Gurtel, que era conocida desde días antes, sino porque Sánchez se ve cada vez más menguado en los sondeos y sabe que no llegará a la Moncloa por la vía normal de las elecciones. Era notoria la buena onda entre Sánchez y Rajoy, los dos muy compis –aunque no yoguis—llegando incluso este a ningunear a Rivera y afearle con aquel desafortunado Aprovechátegui. ¿Creyó Rajoy en la conversión de Sánchez y en su fobia repentina a los catalanistas y en su interés patriótico o intuía que le estaba siguiendo la corriente? Da la sensación de que Sánchez cogió a Rajoy desprevenido, pero no lo creo. Como buen gallego, el de Pontevedra es muy zorro, además viejo, y tiene mucha escuela. Las leyes de la política son muy parecidas a las de la mafia, y en estas lides jugársela al jefe nunca es tarea fácil. Pero solo son conjeturas. Dentro de unos días saldremos de dudas.

Posiblemente, la moción de censura no vaya adelante, pero Rajoy debe convocar elecciones y dar la oportunidad a que otra formación política, sin pasado, resuelva el tema catalán con la Constitución en la mano y ponga fin a tanto desgobierno. Para terminar, por favor, que Sánchez no hable de corrupción teniendo a su lado a la señora Narbona. ¿Hablamos de Abengoa, de las desalinizadoras, del proyecto de Vázquez Figueroa, de los pelotazos? ¡Menuda trama! Eso sí es corrupción organizada y a lo grande. Continuará.

 

Publicado en Acceso a Mis artículos | Etiquetado , , , , , , | Comentarios desactivados

La España cautiva y desarmada de Mariano Rajoy

Finalizado el premio del mes sabático por alto rendimiento, regreso a la realidad del foro y contemplo a los gladiadores de la justicia desesperanzados y exhaustos ante la trampa del juego mortal que escenifican. Alguien siniestro ha cambiado las reglas del juego y deben continuar, aun a costa de pasar por el ninguneo más abyecto. Pero son valientes y están entrenados para eso. Lo peor es que el público, impasible y desganado, al que le bastan dos tardes para saturarse de sinrazón, ni siquiera aplaude. Sus focos están dirigidos a la hipoteca, el partido de fútbol, las vacaciones, las rebajas, la barbacoa y que los niños aprueben aunque no sepan hacer la O con un canuto. Así de triste y así de simple. ¿Para qué más?

El golpe de Estado es apoyado por gobernantes como Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

El golpe de Estado de Cataluña es apoyado por gobernantes comunistas como Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

En España estamos asistiendo/viviendo la consolidación de un proyecto trazado con escuadra y compás sobre baldosas negras y blancas. Los proyectistas no se quitan el mandil ni para dormir, si es que duermen, porque mucho me temo que entre ellos hay vampiros de los clásicos, de los que salen de noche y de día duermen en sus ataúdes. Lástima que no haya cruces de plata o estacas de madera y ejecutores certeros que apunten bien al corazón, a lo Bram Stoker. Esta situación no se entiende con los datos que nos envían las agencias de comunicación. No es una cuestión de simple  causa-efecto. Nos hemos acostumbrado a que nos digan qué es lo que tenemos que ver y, por inercia, obedecemos. Por ejemplo, el tema de Cataluña es de locos: hay un tipo racista, xenófobo, que no respeta la ley ni la Constitución, incitador al odio y un montón de cargos según las nuevas leyes progres y, sin embargo, creo que es presidente de la Generalidad en representación del enano de Gerona, que gobierna desde Bélgica o algún lugar perdido de Europa. Pues el ministro Catalá está deseando negociar, mientras Rajoy espera a que cometa una ilegalidad para pegarle dos nalgadas. Esto se llama estrategia de la confusión. Se emplea con los animales a los que se entrena. Se les rompe la mente para propiciar una situación de estrés continuo y que obedezcan. Por eso la gente está tan confundida incapaz de reaccionar. Está “mastrucada”, que decía una vieja sirvienta de casa de mi marido. No importa si Rajoy le vende a Urcullu la desmembración de España, la excarcelación de los presos, y quién sabe qué más. Dicen que para librarse del banquillo.

Que la pareja podemita, Iglesias-Montero, se haya comprado un casoplón en una urbanización de clase media alta no me causa sorpresa. Estos progres, en cuanto suben un poco son los más horteras y enseguida se apuntan al desayuno con caviar y champán, y si me apuran, con diamantes. Son así los de Cuba, los de Venezuela, y así eran los de la II República española. Están en contra de los lujos de los demás, pero a ellos les fascinan. Están en contra de la propiedad privada, pero ellos roban todo lo que pueden y expolian a diestro y siniestro para ser los únicos dueños. ¡Incluso les gusta el arte clásico! Esto sí que me parece contranatura. Y si la cosa sale mal, se organizan para sacar el alijo del país.

Volviendo a los gladiadores, siento el acoso que sufre el juez Llarena y el resto de los que defienden la causa contra el Procés. ¿Qué les decimos a nuestros niños cuando nos digan que quieren ser jueces? ¿Que se dediquen a la delincuencia de guante blanco? ¿Qué se preparen para el mal? Pero todo esto no es casual. El caos hay que organizarlo, aunque esto parezca una contradictio in términis. Y las caras ocultas, cada vez se hacen más visibles, como las fundaciones Open Society, de George Soros, sionista/ mason/illuminaty, representante del mal donde los haya. Este reptil financia la izquierda radical en todo el mundo –por eso los de Podemos se pueden comprar casas millonarias—,financió la manifestación feminazi del 8 de marzo, financia la ideología de género, las femen, el lobby gay, el acoso a los jueces, el separatismo catalán, y cuanta fisura que pueda crear desestabilización social. Tiene delegaciones en todo el mundo, y algunos gobiernos responsables lo han expulsado de sus países. ¡No nos caerá a nosotros esa breva!

Mientras tanto, Rajoy dirige la vista a su ombligo mientras las volutas del puro habano tiñen de azul su campo áurico. Esto se veía venir, aunque no tanto ni tan rápido. A Rajoy le hemos llamado mala gente, malvado, perverso y cuanto calificativo hay en el “drae”, pero no es suficiente para definir al personaje. Siento que no sea catalán en lugar de gallego. Rosalía, Concepción y Emilia, por honrar a tres gallegas insignes, deben estar llorando. La verdad, no se puede ser más siniestro ni odioso. ¿Será que le han robado el alma? ¿Será que la ha vendido? Yo creo que sí tenía. El que no la tiene es Sánchez, que descongela la ley de “muerte indigna”, para que los viejos se vayan al otro barrio cuanto antes y no molesten. ¡Y encima lo venden como favor! Nazismo puro y duro del bueno. ¿O no? Hablaremos de esto.

Publicado en Acceso a Mis artículos | Etiquetado , , , , , , , , | Comentarios desactivados