Sobre Mi

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Soy periodista. Mi profesión es una de las más interesantes. Es vibrante e intensa. A mí me gusta el periodismo duro, contar la verdad sobre todo aquello que considero importante para la sociedad. ¡Caiga quien caiga! Por ello he sido vetada en varias ocasiones. Más allá de las paranoias, sí he podido constatar la existencia de las famosas «manos negras». Quizá algún día, cuando pinte canas, lo cuente. Los pilares que sostienen mi trayectoria son el análisis político y social, la defensa de la vida, las terapias alternativas y el mundo del misterio. Los tres últimos, absolutamente antisistema.

He publicado diez libros de diferente temática. El último, al que le tengo un cariño especial por los buenos momentos que pasé, primero investigando y después escribiéndolo, se titula El códice de Clara Rosenberg. Se trata de una novela cuya acción transcurre en el Camino de Santiago.

Aparte de este blog personal, del que no me ocupo lo suficiente –lo confieso– dirijo Ourense Siglo 21, una especie de prolongación on line de la revista de la Diputación de Ourense, que dirigí durante seis años, y se editaba en papel. Es como una ventana al mundo a través de la cual muestro las excelencias del hermoso lugar en el que viví los últimos años, Ourense, la ciudad del oro, de las aguas termales y de la cultura; no en vano, Ourense es conocida como la Atenas de Galicia.

La televisión ocupó muchos años de mi vida. Aunque presenté programas de contenidos tan diferentes como el misterio o la salud, las entrevistas y el debate político-social han estado siempre presentes. Hasta el mes de julio pasado dirigí y presenté el programa La Bitácora, en Popular TV Galicia. ¡Otro medio de comunicación víctima de la crisis!, y de otros intereses medio oscuros.

Los artículos de análisis político que se publican en varios medios ocupan una pequeña parte de mi tiempo. Escribir siempre es un desahogo y no le tengo miedo a la hoja en blanco. Quienes dicen que soy demasiado crítica y ácida, están en lo cierto. Se puede decir que no me muerdo la lengua, ¡con todo lo que eso conlleva!, pero siempre pretendo seguir los dictámenes de mi conciencia.

Utilizo las redes, pero solo lo justo. Durante años me había resistido a  Facebook. Creía que no me aportaría nada y que, en cambio, sí me iba a robar tiempo. Pero un amigo me convenció de que dedicándome a escribir, tengo que estar activa en las redes sociales. Hace unos años, creé mi muro, pero me prometí a mí misma no agobiarme si paso dos semanas sin subir nada. Todo depende del tiempo, que apenas me llega para todo lo que quiero hacer.

La editorial, «La Regla de Oro ediciones», de la cual soy directora, me ocupa mucho tiempo, pero me proporciona muchas alegrías y buenos momentos. Leer manuscritos, valorarlos, publicarlos y, por fin, ver al autor con su libro en la mano es un auténtico «momentazo».

Mi décimo libro, que firmé con Salvador Freixedo, Conspiraciones contra la humanidad, que lleva como subtítulo La agenda de los amos del mundo, es un trabajo sobre las grandes mentiras del sistema y algunas verdades prohibidas.

Estudié psicología para conocer los entresijos de la mente, pero tal y como está estructurada, me sirvió de poco. Lo que sí me sirvió fue introducirme en la Biodescodificación y el mundo de las emociones y su relación con las enfermedades, que propone la Medicina Germánica del doctor Hamer.

Aunque siempre me he movido en el ámbito de la medicina alternativa y complementaria, es decir, la medicina holística, solo la había practicado en el ámbito familiar y en el entorno cercano de amigos y conocidos, pero no de manera profesional. Durante los últimos años estuve unificando todo el conocimiento que había ido adquiriendo a lo largo del tiempo y también me formé en diferentes terapias que solo conocía desde fuera. Somos lo que comemos y somos lo que pensamos.

Desde hace un tiempo redescubrí Un curso de milagros. Digo redescubrí porque me había encontrado con él en México, después en Nueva York y más tarde en Buenos Aires. Nunca le presté atención, porque creía que eso no iba conmigo. Se ve que no era mi momento. Ahora, sin embargo, estoy encantada. Las herramientas que aporta para liberarse de problemas, ser más feliz y llevar una vida más plena, son increíbles. He empezado a utilizarlo en las terapias y es increíble cómo funciona.

(Continuaré añadiendo datos sobre mí y mi experiencia como «terapeuta del cuerpo y el alma».